


Siendo uno de los más memorables lanzadores de relevo del béisbol mexicano, Salomé Barojas forjó su camino a
la inmortalidad en los diamantes de la Liga Mexicana del Pacífico jugando con los Venados de Mazatlán, con quienes pasó a la historia al conseguir 53 salvamentos, número que lo ubica entre los 5 mejores taponeros de toda la historia, situación que lo catapultó muy pronto al mejor béisbol del mundo.
Barojas, jugó cinco años en las mayores, dos años y medio con los Medias Blancas de Chicago, uno y medio con los Marineros de Seattle y el otro con los Filis de Filadelfia, cosechando números de 18 ganados por 21 perdidos, con un muy buen 3.95 en carreras limpias admitidas en 390 entradas de trabajo en la cuales ademas cosechó 177 abanicados.
En la Mexicana del Pacífico ganó 51 partidos y perdió 39. En 1989-90 con los Venados de Mazatlán fue líder de salvamentos con 17. Actualmente ocupa en cuarto lugar en rescates con 53 y además se ubica como el lanzador número 14 en efectividad de todos los tiempos con un excelente promedio de 2.68.